Marzo a Junio del 2020
La incomodida del encierro que todos vivimos de diferentes formas y en diferentes contextos se dió en mi caso en un campo a 60 kilómetros de la ciudad de Madrid. Comenzó el día 14 de marzo del año 2020 con el principal real decreto de la crisis sanitaria en España con el que se declaró el estado de alarma en todo el territorio nacional.
Sin saber que tendría que estar encerrada cuidando animales y labores varias de granja me entregué a la incertidumbre de los tiempos y documenté el día a día con mi cámara y mi celular hasta mediados de junio del mismo año.
Ambite
“Este es un proyecto fotográfico que se centra en una zona oscura: es entrar en la atmósfera misteriosa generada por las interrogantes de tiempos inciertos”.
Es la constante vulnerabilidad que rige sempiterna donde la soledad predomina. No es la sensación de solitud -aquella emoción que me lleva a la conexión inmediata con una zona de bienestar- sino que quizás a una mezcla compleja donde prevalece la evocación de una nostalgia no asumida. Es el ocupar un lugar que no me pertenece pero que se vuelve por instantes propio y extraordinario.
No se trata solamente de un espacio físico, de sus objetos y escuetos habitantes, sino que de morar en un espacio poniendo en primer plano las experiencias vividas durante un día cualquiera en un lugar fuera de lo común. Lugar que tras un tiempo se vuelve rutinario y sin sentido.
El proyecto se divide en dos partes:
En la creación de narrativas (sin orden cronológico) construidas con:
1- Una cámara digital de medio formato con la cual se hicieron a diario fotografías para posteriormente editarlas y construir una historia con 46 imágenes.
2- Teléfono iPhone 7 el cual se utilizó a modo de croquera con las impresiones que se van documentando a modo de “foto-bocetos”. El iphone se lleva en el bolsillo durante la realización de las tareas cotidianas. Las imágenes luego son editadas, construyéndose 7 series de 8 fotos cada una.
























